Cada vez que tengas una probabilidad del 50-50 de que algo te salga bien, hay una probabilidad de 90 por ciento de que te salga mal.

Confesiones de una Facebookera

Confesiones de una Facebookera

Escrito por AAR

Categoría: Entretenimiento y Humor

Nota: Este artículo es independiente de Psicomatico.net, se trata de una aportación de una colaboradora.

Facebook se define a sí misma como la red social que le da a la gente el poder de compartir y hace al mundo más abierto y conectado. Millones de personas utilizan Facebook cada día para mantenerse en contacto con sus amigos, subir un número ilimitado de fotografías, compartir links y videos, y aprender más sobre la gente que conocen.

Fue fundado en febrero de 2004, por Mark Zuckerberg, y en la actualidad cuenta con una junta directiva integrada por él mismo, Jim Breyer, Peter Thiel y Marc Andreessen; así como por dos personas que revisan el sitio constantemente que son David Sze y Paul Madera. Cuenta con más de 700 empleados y más de 120 millones de usuarios.

Ahora bien, considero interesante indagar en este tema ya que actualmente Facebook es una de las plataformas, en internet, más utilizadas y una de las redes sociales más populares. Así mismo, es interesante observar cómo estas redes sociales afectan la forma de convivir y la interacción entre las personas, para esto me gustaría tomar más el caso de cómo dicha red social ha influido en mi vida, ya que varía dependiendo de la perspectiva de cada persona.

El Facebook como mencione anteriormente “abrió sus puertas” en el 2004, en lo personal lo conocí hasta el 2007, toda la gente a mi alrededor hablaba de eso, me preguntaba “¿no tienes Facebook? No inventes todo mundo lo tiene, date de alta” me sugerían. Yo me rehusaba a hacerlo, como todo en mi vida, cuando toda la gente lo tiene yo no, me daba pereza y sobre todo no encontraba el sentido de abrir una cuenta en otra red social cuando yo ya era tan feliz con mi hi5.

Después de darme cuenta que realmente ya todos tenía Facebook, decidí abrir mi cuenta.

Al principio no entendía nada, no sabía de qué se trataba, no sabía ni siquiera para que serviría. Lo primero que noté fue la facilidad de esta herramienta para encontrar gente de tu pasado, agradable y desagradable, que pensabas que debían de estar escondidos debajo de una piedra en medio de la jungla del libro de la selva o algo así. Ese es el primer enganche, comienzas a decir, “esto es increíble, esa persona iba conmigo en el Kínder” o también decías “¡no puede ser que ese sea mi ex, y peor aún que ande con esa!” y ahí desgraciadamente o afortunadamente, justo en ese preciso momento, es cuando te enganchas al Facebook, porque además de darte cuenta que puedes encontrar a quien tú quieras, te das cuenta que puedes meterte a su vida, ver sus amigos, sus fotos y cada uno de sus movimientos en el mundo. Además tienes la posibilidad en tus manos de agregar a ese niño que te presentaron el fin pasado en una fiesta, o peor aún tienes a muchas personas en tus contactos con los que nunca en la vida has hablado y que a pesar de encontrártelos caminando por la calle, ¡no los saludas! Así de increíble como suena, sabes todo de esa persona, sabes que le gusta, sabes a que lugares va, sabes sus preferencias sexuales, sabes que hace, a que se dedica, sabes que religión practica, sabes cuándo es su cumpleaños, sabes cómo se viste, sabes casi todo de esa persona pero no tienes las agallas de decirle: “Hola qué tal, probablemente no sepas quien soy en persona, pero yo he visitado frecuentemente tu perfil”.

El Facebook puede ser un maravilloso modo de encontrar a toda esa gente pérdida, no falta la persona que te manda un correo diciéndote: “Qué chistoso me llamo y me apellido igual que tu” y tú por dentro piensas: “¿De verdad no tienes nada que hacer más que buscar cuantas personas en el mundo se llaman como tú?”. Lo peor viene cuando por fin esa persona acepta tu invitación de amistad, claro que viene un pequeño momento donde ves que no te ha agregado a sus contactos y comienzan a invadirte dudas de inseguridad: “porqué no me agrega, le caigo mal, que grosero, ósea todavía que le mando invitación y me rechaza” , pero si tienes la suerte de que esa persona, aunque no sepas casi nada de ella, te acepta, entonces estás del otro lado, enseguida te metes a su perfil, comienzas a nadar en un mar de información que antes era personal y ¡oh, sorpresa cuando te das cuenta de los amigos en común! No puedes evitar pensar ¿de dónde carajos se conoces estos dos? Y otra vez mil dudas aparecen en tu mente “le va a contar el en día que me puse súper jarra y vomite su coche” o peor aún “le va a decir que nos besamos” o que “cuando estaba chiquito parecía un duende”, y otra vez ese miedo a que descubran quién eres realmente cuando en realidad tu ya pusiste toda una información de lo que eres realmente, en pocas palabras, te da miedo que descubran quién eres, cuando tu ya te “pusiste de pechito” para que lo sepan.

Esto sucede más en una ciudad pequeña, no puedes ocultar lo que eres y menos si tienes Facebook, no se te ocurra andar con alguien porque todos van a hacer todo lo posible para averiguar todo sobre tu relación, no se te ocurra posar para fotos porque al día siguiente todos las van a ver, no se te ocurra tener a tu familia porque si la riegas en algo serás el tema de la sobre mesa en casa de tus tíos “viste que fulanito se la pasa de fiesta” y tu tío responderá “además ya tiene una relación” , “pero ¿con quién?” preguntara tu tía, con “fulanito de tal” responderá tu prima, y ahí es cuando la familia entera ya sabe que tienes un nuevo novio y hasta apretarán la opción de “me gusta” en tu estado de relación. Claro, todo esto sucedía cuando el Facebook era nuevo, ahora todos tienen un “candadito” para evitar que Narcos, secuestradores, “stalkers” o en su defecto tu propia familia se anden enterando de lo que haces de con tu vida.

Bueno sigamos, ya que te diste cuenta que el Facebook te permitiría encontrar gente, ver sus fotos, averiguar sus movimientos, te diste cuenta que además podías ver sus videos, ¡qué herramienta tan fantástica para saber qué pasa con ese ex, ese amigo o ese niño que te gusta! Otro punto más para el Facebook, otro punto por dejar que te metas más a fondo en la vida de los que te rodean y que armes tus propias conclusiones.

Después de eso ya eres casi un experto, ya te das cuenta que esta red social tiene la amabilidad de avisarte cuando es cumpleaños de alguien, que felicidad, ya no tienes que abrir tu agenda y checar todos los días si de casualidad es cumpleaños de alguien, simplemente abres el Facebook y listo, puedes quedar bien con esas persona que viste por última vez en primero de primaria y que solo sabes que se llama así por la foto de la generación de 1996, la cual tu mamá tenía tan bien guardada junto con tu diploma del “english contest” y las estrellitas que te ganabas.

Hasta ahora ya sabes buscar gente, meterte de “chismoso” a su perfil y además tener la educación de felicitarlos, y un punto más para nuestro querido amigo Facebook. Perfecto, hasta aquí vas entendiendo la gracia de está herramienta del internet, cada día te vas adentrando mas y mas, ya no solo convives con gente de tu pasado y presente, ya no solo sabes todo de ellos, sino que además descubes “N” cantidad de juegos en los cuales divertirte y sobre todo en los cuales perder el poco tiempo que solías tener. En fin, el Facebook se vuelve parte de tu vida y sobre todo se vuelve parte de la decoración permanente de la pantalla de tu lap top, puedes estar haciendo cosas más importantes pero automáticamente subirás esa ventana para darte cuenta que no hay nada nuevo como ya te habías dado cuenta hace dos minutos, y se vuelve rutina, subes la ventana, no hay nada, la bajas, la vuelves a subir, nada, te vas a tu perfil, nada y así sucesivamente, y justo aquí, amigos míos, es cuando te conviertes en un “stalker” aunque no quieras y sobre todo aunque no lo seas, pero el ocio es un arma peligrosa que te llevara a meterte hasta donde puedas para averiguar lo que quieras.

Ahora bien, después de todo este alboroto tu adicción es cada vez más grande, de hecho, según un estudio realizado en la universidad de Pennsylvania se descubrió que “estar continuamente conectado a través de medios sociales puede incrementar el estrés, deteriorar las relaciones personales e incluso causar trastornos del sueño”. Estoy totalmente de acuerdo con esto, en cuanto al estrés, en mi caso, ha aumentado cuando no tengo acceso al Facebook, es como una energía extraña que te hace querer estar conectado, en segunda porque te enteras de cosas que no querías saber, en tercera porque todos tus contactos saben enseguida que te fuiste de fiesta el fin de semana y que te divertiste como “rockstar” y ese era un dato que no querías que le gente supiera, en fin todo lo que hagas y todo lo que aparezca en esta red social puede ser usado en tu contra, y lo mas estresante aún es que ya toda tu familia la utiliza así que si por ejemplo estás un día de viaje y te acuerdas que tu amiga iba a subir esas fotos de esa fiesta en donde aparecías “hasta las chanclas” y bailando encima de la bocina, lo primero que quieres hacer es correr a una computadora y bloquear a toda tu familia de ese álbum antes de que comiencen a llamarte y a decir: “pensé que ese día ibas a estudiar” o “te había dicho que estabas castigada” o algo más hiriente como: “A ese paso muchachita, nunca te vas a casar”.

También es cierto que deteriora las relaciones personales, esto se ha escuchado mucho últimamente, en el sentido de que ha habido muchos casos en los que el esposo se da cuenta de que la esposa ha estado coqueteando con un desconocido o casos aún más graves que acaban en divorcio, o en mi experiencia estás ilusionada con algún niño que te quiere invitar a salir y te das cuentas por sus fotos y comentarios que eres la número diez con la que sale, o que el que te gusta ya tiene novia, o que hay una mujer desconocida, guapa y que además tiene bloqueado su muro, que le escribe constantemente a tu novio, o cosas así que no importa si son ciertas o no, si son ideas tuyas o no, lo único que importa es que el Facebook hizo que sacaras tus propias conclusiones negativas sobre esa persona; o puedes crear una relación que simplemente no existe, es decir, entras una y otra vez a su perfil, te obsesionas, ves sus fotos todos los días y si eres “débil” te enamoras de un perfil, si de un perfil, no miento, porque a él solo lo has visto una vez en tu vida.

Y por último en cuanto a trastornos de sueño, en mi caso no sé, todavía no tengo ningún trastorno del sueño debido al uso de esta red social, pero si ha habido veces en que me duermo tardísimo por estar metida ahí nada mas viendo que pasa de nuevo cuando nada pasa o simplemente leíste algo que fue tan fuerte para ti que ahora pasaras la noche teniendo pesadillas sobre eso. Claro que no está de más agregar que seguramente te quitara gran parte de tu día y que trabajaras mucho más lento que si no tuvieras esa rara manía de abrir el Facebook cada diez minutos.

Así es el Facebook en pocas palabras, tu vida comienza a formar parte de la vida de los tres mil millones de amigos que tienes, de los cuales solo conoces a diez, y de ellos solo te hablas con cinco, esto te hace pensar ¿pero que no se suponía que esta cosa era privada? Pues si se supone que era privada pero también te quieres dar tus aires de grandeza y andar agregando mucha gente, no lo niegues, es cierto, meterte a tu muro y darte cuenta que todos los días alguien te escribe, alimenta tu ego, ver la cantidad de fotos donde sales, también agranda tu ego y sobre todo saber que cuando escribes cualquier estupidez en ese recuadro que dice: “en qué estás pensado” y que todo el mundo muere de risa y comenta, eres realmente “popular”, de hecho la revista Journal of Applied Developmenatl Psychology, habla de que “La gente cuelga algo con el fin de gustar, y cuanto más gustas, más integrado estás en la red social”. Somos seres sociales, por mas retraídos que seamos todos han caído en Facebook alguna vez en su vida y los que todavía no lo hacen manejan otra cuenta como “twitter” o “myspace”, es inevitable y sobre todo hace que te cuestiones ¿Porqué si estas redes tienen cosas tan negativas sigue siendo tan fascinante el mundo de las redes sociales?.

El Facebook tiene otra característica muy interesante, comienzas a conocer como es la gente realmente y no me refiero a actividades sociales, me refiero al hecho de cómo esa gente se mueve por su red social. Hay un recuadro muy interesante, tonto y absurdo que dice: “en qué estas pensando”, ese recuadro es el punto clave para que le gente se explaye, algunas veces sus comentarios son divertidos, otras veces absurdos y otras veces solo te hacen preguntarte “¿y eso a mí que carajos me importa?”, no falta el comentario de “yupi estoy muy feliz, ya me quitaron las muelas del juicio” para ese comentario debería de haber una opción que dijera “órale, chido, no me importa”, o también cosas como “Mi amor, te amo tanto, ya nos vamos a ver, gracias por esos besitos cachichurris que me das” y tu desesperado buscas una opción que diga “aaaahhh qué es esoooo, guacala repele” o el clásico “No trates a los demás como no quieres que te traten” y dices está padre de repente tener momentos que inspiren a los demás, que bonito, pero tampoco te traumes poniéndolo todos los días, está bien que queramos inspirarnos, pero ¡ali-via-na-te!.

También no falta el clásico que pone “muy mal día para mi, estoy tan triste” ahí debería de existir una opción que diga “¿me estás poniendo esto para llamar la atención o qué quieres que vaya y te apapache o que quieres?”. Sin embargo a pesar de todos esos comentarios que pasan fugaces por nuestra cabeza cuando leemos este tipo de cosas, para muchos el Facebook se ha vuelto su único medio para leer algo, y a pesar de que esos comentarios te hagan reír, enojar, desesperar o lo que sea, debemos aceptar que todo el mundo se avienta lo que los demás escriben.

Otra cosa interesante son los “famosos grupos del Facebook”, esos grupos en un principio servían para saber qué es lo que te gusta, por ejemplo: “me gusta la película de titanic” o “me gusta el libro de cien años de soledad” o “amo a Luis Miguel”, esa era su única función, ahora esos grupos se convirtieron en un desahogo social “odio que la gente use crocks” o algo más intenso como “amo besarte bajo la lluvia” o cosas sin sentido como “odio estudiar y que un velocirraptor en una moto me aviente rosas”, en fin, cosas de ese estilo, son grupos divertidos, variados y sobre todo que te hacen sentir identificado y decir “¡no manches, yo también hago eso”. Estos grupos son una herramienta más para saber cómo es la persona con la que tratas, si te gusta un niño, te metes a los grupos de los que forma parte, y si empiezas a darte cuenta que hay diez grupos similares que dicen “yo también creo que debería de haber una función en tu celular que no te deje usarlo cuando estés borracho” o algo como “No tengo cruda, tengo depresión post party” o “no es que me la pase de fiesta es que no me toman fotos estudiando” seguramente te darás cuenta que a ese hombre le gusta la fiesta; o en el caso de los hombres, están detrás de una mujer y cuando van a sus grupos se dan cuenta que tiene mil millones de grupos que dicen “no es que sea celosa es que cuido lo que me pertenece” o “amo estar con mi novio todo el día a todas horas” o en otro caso algo así como “no es que sea zorra, es que estoy buscando al indicado” creo que saldrán corriendo.

En fin, el Facebook puede ser tu mejor aliado en muchas ocasiones pero también puede ser tu peor enemigo, un día puede alegrarte el día y al otro puede hacerte llorar. Como todas las redes sociales, su función es facilitar información, mantenerte conectado con el mundo y encontrar lo que tú quieras, pero como todo en la vida sino lo sabes usar puedes salir muy perjudicado, así que tú decides si dejar tu cuenta abierta o cerrarla terminando de leer este ensayo.

- La Feisbookera

3 Comentarios para esta entrada

  1. Ricardo Aguayo Says:

    Yo ya hice mi elección hace tiempo. Cerré todas mis cuentas en el “feisbuc”, en el Tuenti y en todas las redes sociales. La única comunicación que me interesa es la personal y directa. Al mundo no le tiene que interesar lo que hago o pienso, igual que a mi no me interesa lo que hace nadie. Además, de que me sirve tener 500 “amigos” en el perfil cuando a la hora de la verdad no tengo a un triste alma para tomarme un café cuando se muere la tarde y me entra la depre vespertina.

    Que les den, hombre, que les den…

  2. Daniel Says:

    great post, thanks for sharing

  3. cialis Says:

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  1. Confesiones de una Facebookera [Humor] Dice:

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