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Entrevista a un usuario de Photoshop con licencia

Entrevista a un usuario de Photoshop con licencia

Escrito por AAR

Categoría: Entretenimiento y Humor

Como todo el mundo sabe, Photoshop es un programa utilizado por cientos de miles, quizá millones, o miles de millones, de personas. Pero prácticamente todos ellos emplean versiones pirateadas: solo existen 3 casos documentados en el mundo entero de personas que hayan comprado una licencia. Durante mucho tiempo se creyó que, en realidad, eran 4, pero finalmente Adobe confirmó en una rueda de prensa que en sus registros solo constan 3 nombres, aunque es posible que alguno de ellos haya comprado dos licencias, un extremo que no ha sido confirmado ni desmentido hasta la fecha.

Photoshop CS5, programa premiado recientemente por la prensa especializada con el galardón “Programa con peor rima de los últimos 20 años”.

Durante mucho tiempo, la identidad de estos pardillos se ha mantenido en secreto, pero fuentes de confianza han revelado a este blog la identidad de uno de ellos. Tras unas intensas negociaciones, el susodicho, al que llamaremos Pepe para proteger su identidad, ha accedido a ser entrevistado en su domicilio (azul: entrevistador, granate: entrevistado).

- Hola, Pepe, y gracias por conceder esta entrevista.

- No hay de qué. ¿Es gratis?

- En realidad, no. Tiene que pagarme. Son 500 euros.

- ¿500 euros? Joder. Está bien, tenga.

- No hombre, no, que es broma. Era una prueba para comprobar que realmente está dispuesto a pagar por cualquier cosa.

- Menos cachondeo, ¿eh? Que bastante cruz tengo con lo mío.

- De eso quería hablar, precisamente. Pero comencemos por el principio, ¿cómo ocurrió? ¿Fue un accidente, una borrachera, o realmente era consciente de lo que estaba haciendo?

- No quiero engañar a nadie, había bebido, es cierto. Pero si ese fuese el auténtico motivo, millones de personas tendrían licencias de Photoshop… Simplemente, descargué la versión de prueba, me gustó el programa y como acababa de cobrar la paga extra y unos atrasos, me lo fundí en la licencia. En aquel momento, me pareció lo más normal del mundo. Aunque también es verdad que me lié, porque pensé que el precio era en pesetas… y claro, era en euros, no le digo más.

- Pagó con tarjeta, supongo.

- Sí, para eso no hubo problema, metí los números y en un periquete tenía mi Photoshop y mi número de serie. Pero antes de que me hubiera dado tiempo a meterle el código, me empezó a sonar el teléfono de la casa. Por pereza no contesté, porque había pillado la posición en el sofá y no quería moverme. Pero como no dejaban de llamar una y otra vez, al final me puse. Y adivine quién era.

- ¿El Papa de Roma?

- Casi, pero no. Era de la mismísima Adobe, un tipo que me decía, muy alarmado, que alguien acababa de usar mi tarjeta para comprar una licencia de Photoshop, y que si ya había denunciado el robo. Yo le dije que nada de robo, que era yo mismo el que lo había comprado. Ahí ya empecé a notar que pasaba algo raro, porque el tipo, sin colgar, les dijo a sus compañeros que realmente habían vendido una licencia, y entonces escuché de fondo un estallido de gritos de alegría, aplausos y ruido de copas de cristal chocando entre sí. Incluso juraría que alguien se desmayó.

- ¿Cuándo fue realmente consciente de lo que había hecho?

- Pues aquella misma noche. Empecé a mirar por Internet, y me di cuenta de que era el único primo en más de 10.000 kilómetros a la redonda que había pagado por ese programa. Intenté anular el pago, pero claro, no se podía, y en Adobe ya nadie me cogía el teléfono – se ve que se habían idos todos de fiesta, a celebrarlo.

- Debió de ser muy duro cargar usted solo con ese peso.

- Bueno, al principio opté por contárselo a mi mujer: pensé que me apoyaría, pero no vea cómo se puso cuando se enteró de que aquello eran euros y no pesetas… Solo le diré que al día siguiente, cuando me desperté, había hecho las maletas y se había largado. Comprendí entonces que esta sería mi cruz, y que debía llevarla en secreto. No podía contárselo a nadie, o sufriría burlas y rechazo. Pero un día vino un amigo a casa, vio el programa por casualidad, y me preguntó qué crack o código había usado para piratearlo. Me puse blanco como la pared, porque si mis amigos se enteraban, sería el hazmerreír de todos. Pero yo de cracks y códigos no sé nada, así que no sabía qué decir.

- Vaya papelón, desde luego. ¿Y cómo lo arregló?

- Me inventé que me lo había crackeado un amigo común. No se me ocurrió otra cosa. Pero eso fue pan para hoy y hambre para mañana, porque al cabo de poco, me llamó ese otro amigo para saber por qué me había inventado que él pirateaba Photoshops. Me inventé otra trola pero ya daba igual, era simple cuestión de tiempo que atasen cabos y descubrieran la verdad. Y en fin, para que lo voy a alargar: al final tuve que huir de allí y venirme a vivir aquí, a… bueno, no voy a decirlo, claro.

- Debo reconocer que es una historia muy triste: lo perdió todo por una mala decisión.

- Bueno, como contrapartida he ganado a mis amigos de Adobe. A veces llamo al servicio técnico, y claro, al haber solo 3 licencias en todo el mundo, siempre me lo cogen a la primera, porque no llama nadie. Me resuelven todas las dudas y, por lo general, acabamos hablando un poco de todo; de política, de fútbol, de cotilleos… De hecho, la verdad es que me invento excusas para llamar y echarme un par de horas de charla cada tarde, porque lo que es el Photoshop, lo debí de usar unos 20 días como mucho, y luego lo acabé desinstalando.

- ¿Solo 20 días? Pero entonces, ¿por qué no aprovechó los 30 días del periodo de prueba?

- Ah, ¿pero tiene periodo de prueba? Vaya por Dios. No lo sabía. Yo solo lo quería para intentar hacer más pequeñas las fotos del bautizo de mi sobrina y mandárselas por email a mi tío tercero, y ni eso conseguí hacer. Terminé imprimiéndolas y mandándoselas por correo, porque con el dichoso Photoshop no había forma, y en aquellos primeros días no se me ocurrió lo de llamar al servicio técnico.

- ¿Y qué hay de los otros 2 compradores? ¿Tiene contacto con ellos?

- Lo tuve al principio. A ellos les había pasado como a mí, que realmente no sabían ni cómo usar el programa, así que se nos ocurrió apuntarnos a un curso online de Photoshop para por lo menos sacarle partido. Pero la cosa no salió bien, porque teníamos el Photoshop instalado en idiomas distintos, y cada uno quería apuntarse a un curso en su idioma, así que no nos poníamos de acuerdo. Un follón, aquello venía a ser como la torre de Babel, pero en RGB. Al final nos peleamos y no hemos vuelto a hablar, aunque sé por terceros que 001 se ha sacado un diploma en Paint, y que 002 va por ahí intentando vencer su licencia, sin éxito, claro.

- Una historia desgarradora, desde luego. Muchas gracias por compartirla con nosotros. ¿Hay algo más que quiera decir para terminar esta entrevista?

- Solo mandar un saludo a licencia 001 y a licencia 002, que aunque ya no nos hablemos, les deseo lo mejor. Y saludar también a mis amigos del departamento de licencias de Adobe, que se pasan el día jugando al buscaminas.

- Saludados quedan.

Cae, por tanto, un mito: sí existe gente que haya comprado licencias de Photoshop. Próximamente, intentaremos demostrar la existencia -o no- de otros seres supuestamente fantásticos como la momia, el hombre lobo o los políticos honrados. Permanezcan atentos a sus pantallas, o a la pantalla del vecino si no tienen tele.

1 Comentarios para esta entrada

  1. Oscargp Says:

    haha solo 3!! xD

1 Trackbacks

  1. Bitacoras.com Dice:

    Información Bitacoras.com…

    Valora en Bitacoras.com: Como todo el mundo sabe, Photoshop es un programa utilizado por cientos de miles, quizá millones, o miles de millones, de personas. Pero prácticamente todos ellos emplean versiones pirateadas: solo existen 3 casos documenta……

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